Después de haber estado durante mucho tiempo en silencio, la quimera vuelve con, no voy a decir una serie de sueños ya que en principio ni siquiera están escritos, pero al menos, la primera parte de lo que podría considerarse algo así como "la trilogía del apocalipsis" porque... Tela. Menudos sueñecitos tan poco apetecibles reinaban mis sueños hace unos días...
Por orden cronológico, este sería más bien el último capítulo, en el que el tan temido fin del mundo llega y no podemos hacer más que intentar sobrevivir al mismo. Sin embargo, es del que más "chicha" recuerdo, y por eso es el que hoy os traigo:
No existía ninguna explicación, pero sólo existía una realidad: El fin del mundo llegaba y nadie sabía cómo había ocurrido.
Sin embargo, algunos tenían tiempo de especular y le otorgaban la autoría del tan temido final a un rayo disparado por alienígenas que tardaría al menos 24 horas en destruir la Tierra, parecido al rayo que lanzan en Men In Black, para que os hagáis una idea.
Tal vez debido a estos acontecimientos, me veía obligada a reunir encima de mi cama mis pertenencias más preciadas y todo lo indispensable antes de abandonar definitivamente el lugar en el que había pasado toda mi vida. En esta situación, y a pesar de que la persiana estuviera bajada, los estruendos del exterior nos ayudaban a hacernos una idea de la que se nos venía encima: Un cielo nocturno, arrasado completamente como bien nos cuentan en Matrix, y numerosas bolas de fuego que se estrellaban contra el suelo creando ruidos ensordecedores y cráteres de varios metros de longitud.
Una vez reunido todo lo necesario, me reunía con mis padres y nos dirigíamos en coche al último lugar seguro: El pico más alto de la colina más alejada de la ciudad.
Al llegar al lugar, nos dirigimos a la casa de la cima de la colina.
Como en cualquier peli de miedo que se precie, en el comedor existía una mesa de varios metros de largo, pero lo curioso era que a la hora de la cena, no éramos los únicos habitantes de aquel lugar.
Al igual que nosotros, aquella gente había ido a ese lugar como último lugar seguro antes del inminente fin de toda vida conocida. Lo que todos los allí presentes desconocíamos, era que aquel lugar escondía un oscuro secreto, por lo que seguíamos corriendo peligro, aunque esta vez, de forma distinta.
En aquel lugar, comenzaron a aparecer seres híbridos a los que les llamamos “Némesis” y comenzamos a luchar contra ellos. Aquellos seres, eran una especie de lobos con la capacidad de andar erguidos. Pero no eran licántropos. Eran algo más oscuro.
Tras la masacre, y sin recordar muy bien cómo, me veía a mí misma en una especie de búnquer subterráneo, a muchos metros bajo aquella terrorífica mansión.
Aquel lugar era inmenso, casi laberíntico, por el cual, comenzaba a intentar encontrar a más supervivientes. Estaba malherida, con arañazos en los brazos y en otras partes de mi cuerpo, con el pelo alborotado y descalza.
Cuando ya no sabía casi ni dónde estaba, aparecía en un compartimento de paredes amarillas, de baldosas desgastadas, y allí había un hombre de pelo y barba canosos, ambos muy largos, como si llevara mucho tiempo en aquel lugar, que vestía con tejanos y cazadora azules, aunque muy gastados.
Era entonces cuando este hombre me explicaba todo lo ocurrido, y me contaba también que los únicos supervivientes seríamos los que de alguna forma, habíamos acabado en alguna de las habitaciones de aquel lugar tan laberíntico. Podeis imaginar lo sola que me sentía después de oír esas palabras...
Tras un tiempo viviendo en aquel lugar, apareció más gente, me parece que mis primas y mis padres, estos con aspecto más joven. Lo que no sé es si lo hacían porque ellos también habían sobrevivido al final o si eran algo así como sus clones. Para mi sorpresa, el hombre de antes los metía a todos en lo que parecía una cámara frigorífica, pero en verdad era un aparato que funcionaba de forma parecida al aparato del campo intrínseco que en Watchmen le otorga los poderes al Dr Manhattan, cosa que pensaba que era lo que esa máquina iba a hacer, ya que conocía lo sucedido con el Dr Manhattan, por lo que me abalanzaba sobre la puerta blindada al pensar que iba a perderlos. Sin embargo, tras posarse el vapor del frío, pude ver cómo mis seres queridos seguían vivos, sí, y además, junto a ellos, en el suelo, doblados como si de ropa recién lavada se tratara, una especie de réplicas de sus pieles. Aquella máquina nos podría ayudar a todos a crear vida de nuevo.
Después de ese día, pasó el tiempo, y en aquel lugar, pudimos volver a crear una civilización, lejos de los Némesis de aquel horrible lugar. Estábamos en lo que sería un bar de playa, aunque indoor, of course, ya que ese nuevo mundo estaba bajo tierra; era tipo Zion, clara influencia de Matrix. Yo estaba sentada en la barra, destapando una galleta de crema mientras mi padre estaba a mi derecha (aunque en verdad no era mi padre; era una especie de clon creado con la máquina del hombre de las barbas) y me decía algo así como que aquello sería una nueva era...
¿QUIÉN DIJO QUE LAS SEGUNDAS PARTES ERAN MALAS? HALF-LIFE 2
Hace 2 semanas
5 comentarios:
Dios Santo. Primero me alegro de haber sabido de este, tu otro blog, porque por lo poquito que hemos hablado de ello ya debes imaginarte lo interesantes que me parecen.
Lo que me sorprende, es que puedas recordar con tanta claridad las cosas, y más, unir esos saltos de ubicación sin buscar una explicación. Vamos, que los sueños son así, tan pronto estás salvando el mundo con Batman como siendo perseguido por un León.
Y está claro la importancia de nuestro subsconsciente en nuestros sueños. Las cosas sobre las que estés pensando de día, o algo que te haya marcado o hayas recordado úlitmamente (Matrix por ejemplo en tu caso) influyen directamente en la forma que toma el sueño.
Sobre los "Némesis" y la lucha con ellos, creo que es uan de las partes más curiosas de cualquier sueño. Quiero decir, que si cualquier cosa fantásticas puede dejarte desorientado, eso de estar soñando con una lucha, es totalmente revitalizante xD
Mi peor experiencia en este aspecto, ha sido con un sueño que además he tenido ya un par de veces (y espero no se repita muchas más). En él, yo y algunas personas más (no recuerdo si familiares y amigos) estamos en una zona desierta perdida de la civilización, hay una senda claramente marcada, pero por un momento, y por algo que nos llama la atención (que tampoco recuerdo xD) nos salimos de esta. Al final, es todo una trampa de una especie de "caníbales", y lo pongo entre comillas, porque lo único que tienen de caníbales son las vestimentas. Van equipados con cuchillos y navajas, y claro... empieza una lucha por sobrevivir. Nosotros no tenemos nada... y lo que recibo es una constante lluvia de cortes por todo el cuerpo. Gracias a Dios, es un sueño, pero estos cortes parecen tan reales que en cierta manera te hacen experimentar ese dolor. No de forma total, lógicamente, pero a la vez que agobiarme, en cierto modo me liberan. Es una sensación muy rara, la verdad. Y luego, a la mañana siguiente, seguramente echos con mis propias uñas, aparezco con algunos pequeños arañazos por el cuerpo.
El mundo sueñil, que complicado es... xD
Tiene merito que tal y como nos bombardean los medios con la gripe porcina y el asteroide que pasará cerca en 2036 de la tierra tu apocalipsis sea algo tan original como un rayo men in black. Original hasta las últimas consecuencias. Jejeje.
Cuando la Tierra desaparezca, no creo que nadie nos eche de menos.
Me encantan esos sueños en los que te despiertas y tienes que mirarte bien de arriba hacia abajo ara saber que estas intacto. De verdad.
Me acuerdo de hace poco que soñé que me estampaban contra la pared o algo así. Me dolió muchísimo, no porque fuese un sueño, sino porque en realidad, mientras dormía, me había pegado un castañazo contra el tabique que hay junto a mi cama xD
Eso sí, disfruté el sueño como ninguno. No soy masoca, pero me encantan las peleas en sueños...
Un saludo.
Tienes un ojo en mi blog!!
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